O que es lo que tenemos que compartir…

Lo principal que debe contener una lección aprendida es «información útil». No se trata de recopilar aquello que hemos aprendido a nivel personal durante este tiempo (como ponerse un EPI o una mascarilla, por ejemplo) sino información útil para el que se tenga que enfrentar a algo similar en el futuro (como qué decisión tomamos que hizo disminuir la posibilidad de contagios masivos en nuestro trabajo).

Para identificar lecciones aprendidas tenemos que hacernos preguntas del tipo: ¿Qué ha salido bien? ¿Qué ha salido mal? ¿Qué acciones debemos tomar para que lo que salió mal no vuelva a ocurrir o para que lo que salió bien pueda formar parte del proceso normal de actuación en el futuro?

Al recopilar aquellas cosas que salieron bien debemos de:

  • Detallar claramente cuál fué el éxito y documentar qué acciones se tomaron y cómo se hicieron las cosas para que sucediera.
  • Proponer estrategias para que esa buena práctica pueda replicarse en otros lugares y llegue a toda la sociedad.
  • Proponer un proceso para que esa buena práctica pase a formar parte de los procedimientos habituales del sector afectado (colegios, hospitales, supermercados…).
  • Si son procesos ya se hacían pero no estaban recogidos de una manera formal en los procedimientos a seguir, proponer como incorporarlos de manera oficial en dichos procedimientos.

Cuando queramos documentar que salió mal debemos de:

  • Tratar de obtener información lo más detallada posible y que esa información sea específica a la causa raíz de lo que generó el problema.
  • Identificar acciones, procesos o procedimientos que puedan evitar ese problema en el futuro.
  • Identificar si es posible quien debería de asumir la responsabilidad de implementar acciones de tipo preventivo o correctivo para que ese problema no vuelva a suceder en el futuro.