huxley

“Quizá la más grande lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia.”

Aldous Leonard Huxley

Si hay algo verdaderamente maravilloso y que es lo que ha traído hasta donde se encuentra al ser humano, a nosotros, es la capacidad de adaptación al medio que hemos desarrollado a lo largo de toda nuestra existencia.

El bipedismo, el control del fuego, el cambio de dieta, la revolución neolítica, el lenguaje, la revolución industrial, y tantos otros hitos alcanzados por nuestra especie, nos han hecho únicos en el universo conocido, convirtiéndonos «en esa forma en la cual el cosmos se reconoce a sí mismo», como decía Carl Sagan en su famosa serie «Cosmos».

Y sin embargo, nos equivocamos. Y erramos. Y muchas, muchísimas veces, no aprendemos de nuestros errores.

El estado en el que nos encontramos actualmente, inmersos en una pandemia que ha desbordado todas las previsiones, es una de esas situaciones donde las diferencias en las decisiones tomadas y en los distintos modos de actuar marcan claramente la línea que separa el éxito del fracaso en la resolución de los distintos problemas a los que nos hemos tenido que enfrentar, en donde los aciertos y los errores tienen consecuencias drásticas. Y es ahí, en esta historia tan reciente que todos tenemos ahora mismo fresca en la memoria, donde hay innumerables pequeñas lecciones que hemos ido aprendiendo y que no debemos de olvidar para que la parte dramática de lo que hemos sufrido no se vuelva a repetir o sea minimizada lo máximamente posible. En un país como el nuestro con casi 47 millones de habitantes, seguro que hay más de 47 millones de aciertos y errores, pues seguro que todos y cada uno de nosotros hemos identificado alguna situación en la cual, o algo podría haberse hecho mejor y no se hizo, o algo se ha hecho correctamente tras tomar alguna medida, o algo estábamos haciendo correctamente y así lo hemos confirmado durante este tiempo.

El objetivo de este proyecto es precisamente ese: aprender de la experiencia adquirida durante la pandemia de la COVID-19, compartir nuestros aciertos y errores y no dejar que toda esa información en forma de conocimiento adquirido se pierda para el futuro.

Si te seduce la idea y quieres colaborar, solo tienes que unirte a este proyecto. Esto no es un proyecto hecho, cerrado y acabado, sino que es justamente todo lo contrario: abierto y por hacer entre todos. Tenemos la tecnología para hacerlo y por supuesto nos equivocaremos, pero lo que sí es seguro es que también aprenderemos mejor a «como aprender».